Campaña El término, de connotaciones castrenses, nos remite a la campiña, al campo, entendido como el lugar de la acción, de la búsqueda y encuentro con el adversario. El lugar del combate, el campo de batalla. Ahí, en el campo, ámbito análogo de la Naturaleza, el primer adversario al que el hombre habrá de vencer con "el sudor de su frente", con el trabajo, según la oportuna síntesis marxista. Los argentinos nos encontramos nuevamente y gracias a Dios, en campaña. Digo, en campaña electoral. Nuevamente la esencial e histórica dicotomía que nos une se hará manifiesta, encarnada en los hombres y sus acciones del presente. El espíritu dialéctico de los opuestos, adn vital de los argentinos, materializado en múltiples oposiciones: Interior - Buenos Aires, unitarios - federales, morenistas - saavedristas, civilización - barbarie, campo - ciudad, boca - river, peronistas - gorilas, pastas - asado... y porque no decirlo, kirchneristas y antikirchneristas. Y así podríamos seguir...